domingo, 27 de mayo de 2012

El lenguaje de las flores.

  Hace un par de días terminé el libro, pero aún no me había dado tiempo a publicar la reseña. Por eso me animo a publicarla hoy. Es un libro llamativo, de 342 páginas. La autora es Vanessa Diffenbaugh, y a mí me ha encantado, desde la primera página hasta la última. Su estructura es sencilla, narrada en primera persona, pero lo original es el tiempo. Va alternando el pasado y el presente de la protagonista, por lo que se podría decir que cuenta en dos tiempos a la vez: en pasado y en presente. No me he leído ningún otro libro de la autora, aunque me gustaría. Por lo que veo en google, este es el único libro que ha publicado, aunque si encuentro otro, me lanzo de cabeza a conseguir. Tardé poco en leermelo, exactamente dos días, pero a la carrera y dedicando muchas horas por la noche (2 horas cada noche). La lectura me ha parecido maravillosa, y es uno de los mejores libros autobiográficos que he leído.

  Hay unas frases que me han encantado y que quiero ponerlas aquí.

  -Cualquier persona puede amar, e incluso los no amados.
  -Una rosa es una rosa es una rosa. 

  Aunque las frases en sí, no tengan mucho sentido, y podéis pensar que estoy mal de la azotea, pero después, si leéis el libro, le encontráis el sentido.

  ¿De qué va el libro? Pues sencillamente, de la manera que tiene una chica abandonada de enfrentarse a la vida. Pero no voy a poner este resumen tan simplón, sino que me voy a enrollar, como a mí me gusta. Una niña abandonada pasa su vida en hogares de acogida, y su tutora legal iba a dar por perdido su caso, pues si llegaba a los 10 años, se declararía inadoptable y viviría hasta los 18 años en hogares de acogida. Pero antes de cumplir los 10 años, la tutora consigue llevarla a otra casa, con una oportunidad de que la adoptaran. Elizabeth, la señora de la casa decidió adoptarla, pues la niña, Victoria, le recordaba a cómo era ella en el pasado. Tenía el mismo carácter y la misma necesidad de que la atendieran. Entonces, Victoria empezó a sentirse a gusto en la casa, y Elizabeth le enseñó un montón de cosas, entre ellas el lenguaje de las flores y a reconocer las uvas maduras. Al lado de la casa había un viñedo, y un día Victoria se enfadó con Elizabeth porque ella no la atendía, y quemó el viñedo, haciendo como si lo hubiera quemado Catherine, la hermana de Elizabeth. Después de haberlo quemado, las cosas no volvieron a ser lo mismo, y Victoria escapó. Pasaron 10 años después, y Victoria se emancipó, teniendo que buscar un hogar y un trabajo. No le costó mucho encontrar el trabajo, que era un una floristería, y alquiló una habitación. Aquello sólo aquello era el principio. El pasado la perseguiría, hasta alcanzarla y Victoría tendría que enfrentarse a él. ¿Cómo? Muy fácil, a través del lenguaje de las flores.

  ¡Nos leemos!

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